NURIA MARÍN: “EL ÁREA METROPOLITANA ES UNA ADMINISTRACIÓN FACILITADORA DE TEMAS IMPRESCINDIBLES PARA EL FUNCIONAMIENTO DE UNA CIUDAD”

La ex alcaldesa de Hospitalet, Núria Marín Martínez, reflexiona sobre la implantación del Área Metropolitana de Barcelona, su impacto en el territorio y su estructura

Por Marta Pascal, CEO de Pascal&Partners y Profesora de Ciencia Política UPF

¿Qué significa para usted el concepto del hecho metropolitano?
Pienso que el concepto metropolitano es constatar una realidad. Es decir, Hospitalet, como otras ciudades, es la realidad del hecho metropolitano. Una ciudad pequeña, pero grande a la vez. Es una ciudad con muchos habitantes, pero con un territorio pequeño. Dentro de todo un conjunto de ciudades a su alrededor, junto a la capital, Barcelona, y junto a otras ciudades y otros pueblos que entre todos podemos dar el servicio que esta realidad necesita.
Si Hospitalet, en su término municipal, hubiera tenido que tener toda una serie de equipaciones y de infraestructuras que no tiene, por ejemplo vertederos, infraestructuras de movilidad, etc., seguramente habría tenido muchas más dificultades. Por lo tanto, qué es el Área Metropolitana para Hospitalet? Un facilitador, una administración que facilita algunos de los temas imprescindibles de funcionamiento de una ciudad.
Para Hospitalet, el Área Metropolitana es un instrumento de gestión que permite que determinadas cuestiones funcionen adecuadamente. El futuro se tiene que escribir y probablemente el Área, como tal, tendría que tener, desde mi punto de vista y mi experiencia, competencias en determinadas materias como por ejemplo la vivienda. Es decir, igual que en el ámbito del transporte o la movilidad no tenía sentido que Hospitalet hubiera hecho un metro propio y que no estuviera relacionado con Cornellà, Esplugues, Barcelona, etc. Así que con el tema de la vivienda se tiene que tener una óptica algo más elevada, donde no solo el municipio tiene que estar presente.

Hay cierto consenso en que el Área Metropolitana ha funcionado. Siempre hay miedos por parte de los municipios más pequeños, temen que Barcelona, Hospitalet, lo centrifuguen todo, pero, en general, ¿el balance es positivo?
Yo creo que Barcelona ha estado muy generosa para intentar tener un territorio igual. Es decir, que pasante de Hospitalet en Barcelona o pasante de Hospitalet en Esplugues, no se visualizara un cambio radical. En el sentido, que se dijera “aquí estoy en Hospitalet, ya se nota.” De hecho, cuando entrabas por la Gran Vía en Barcelona, pasabas por Hospitalet y todo el mundo decía esto es Hospitalet, esto no es Barcelona, oi? Y ahora no. La gente, cuando pasas por el Prat, ya está en Barcelona. Aquello de “esto es Hospitalet” nadie lo dice. Por qué? Porque visualmente, con las transformaciones que se han hecho, se ha conseguido que en el territorio no haya estas diferencias. Paseas por Barcelona, paseas por Hospitalet o paseas por Viladecans y tú ya no ves un cambio. Podríamos estar en un municipio, si estuviéramos hablando del mundo, otras realidades metropolitanas.

«Es necesario que haya colaboración, pero también dentro de las ciudades tiene que haber un poco de competencia, pero bien entendida”

Pensando en las dos grandes familias políticas que se ponen de acuerdo para pactar la ley en 2010 hemos identificado dos grandes opiniones: cuando hablas con el mundo convergente, ellos lo vivían como una especie de contrapoder de la Generalitat y que creado contra la Generalitat. Y en cambio, cuando hablas con el mundo socialista, ellos lo consideraban un espacio de gestión. ¿Usted lo recuerda esto?
Yo recuerdo un poco los comentarios. Realmente, mi experiencia no ha estado nunca que el Área Metropolitana fuera un contrapoder de la Generalitat. Primero, porque es verdad que posiblemente el Partido Socialista gobernaba en más municipios, pero es que el que era el Área Metropolitana era un instrumento de gestión para facilitar la vida de los municipios y de los ciudadanos. Este es el concepto que yo siempre he tenido del área metropolitana y el que yo he vivido en mi día a día, tanto cuando tenía alguna responsabilidad como vicepresidenta del área metropolitana que como alcaldesa. Siempre ha sido un instrumento facilitador tanto antes como después de Xavier Trias alcalde. Sinceramente, este tema del contrapoder lo sitúo más en los inicios de la democracia cuando todo estaba para hacer y nos teníamos que poner todos de acuerdo y no siempre era fácil, pero lo hacíamos.

¿Cree que los municipios medios del Área Metropolitana se han sentido “amenazados” por las ciudades grandes porque los chupaban todas sus oportunidades?
Normalmente era competencia o colaboración, pero pienso que hay un poco de todo. Si solo pudiera escoger una sería la colaboración, porque sin la colaboración estamos todos muertos. Aunque algunos se piensen que no. Ahora bien, de competencia al final hay en la escala que quieras, en una ciudad puede haber competencia entre barrios por donde se acaba ubicando una inversión, una infraestructura, etc.
Cuando era alcaldesa de Hospitalet, si podía conseguir una inversión para mi ciudad, intentaba hacerlo lo más atractivo posible porque esto pasara. Por ejemplo, se apostó por la Feria que era una infraestructura económica de país, pero que al final tenía muchos beneficios por la ciudad. Era hacer aterrizar un sector económico que no existía, el turismo de negocios. Esto no existía en Hospitalet, porque no había hoteles, porque no había un espacio alrededor de la Feria. El importante era que estuviera en esta realidad metropolitana, muy ubicado junto al aeropuerto, junto al puerto junto a la capital, etc. Por lo tanto, es necesario que haya colaboración, pero también dentro de las ciudades tiene que haber un poco de competencia, pero muy entendida. Es como todo en la vida, jugar limpio y que no se pierdan las cosas. Es decir, querer que haya inversiones en Barcelona, que es la capital, evidentemente y es el liderazgo que marca, es el motor, pero también se tiene que poder pensar en sentido más amplio, y esto lo es el área metropolitana.

Si tuviera que citar una persona muy relevante en el mundo socialista en la institucionalización del Área Metropolitana, ¿a quien citaría?
Antonio Balmón. Mi recuerdo es este, fue Antonio Balmón quién lo lideró por nuestra parte. Seguramente, conjuntamente con más gente, no digo que no. Pero yo creo, que es la persona clave, antes y ahora.

Se ha dicho que uno de los problemas en la hora de pactar la ley fue el tema de la gobernanza. ¿Coincide?
Fue un tema de fricción, sí, porque nos referíamos a un tema de poder. Es decir, quién tenía que liderar o quien mandaba. Bien, podía perfectamente ser cualquier persona. Ahora, en aquella transición era razonable desde mi punto de vista que Barcelona quisiera mantener su liderazgo.

 Se optó por una presidencia institucional y una vicepresidencia ejecutiva. ¿Piensa que fue una buena solución?
Es una solución práctica Es decir, uno tiene la representación más institucional y el otro hace funcionar la maquinaria, y de hecho alguien lo tenía que hacer funcionar. También te tengo que decir que el alcalde de Barcelona no puede hacerlo todo, es complicado porque el día tiene 24 horas y Barcelona es una ciudad muy grande que requiere una dedicación total por parte del alcalde en su día a día. Además de la representación exterior. Es imposible que el alcalde pueda hacerlo todo. Ahora, una cosa es que no se pueda dedicar en su día a día y que esto requiera que haya otra persona o equipos que lo hagan, y otra es la representación y la teoría. Aparte de las relaciones personales que hay, que esto es muy importante, y que al final, estas relaciones explican muchas cosas en positivo y en negativo.

Desde un punto de vista de resultados, ¿cree que el impacto final es bueno?
Mi balance es muy positivo. También tengo que decir que nadie en su ciudad habla demasiado del Área Metropolitana, igual que tampoco se habla demasiado de la Diputación de Barcelona. Son herramientas facilitadoras, pero en la gestión del día a día el mérito del que se hace a través de estas instituciones es de los alcaldes, es del gobierno municipal. Normalmente cuando las cosas funcionan la gente quizás no mira el que tiene más cerca. Y, en cambio, cuando las cosas no funcionan al primero que miran es el alcalde. Independientemente de si su competencia es en materia de salud y es del Departamento de Salud, u otra, tú eres el alcalde y la gente te pide soluciones. Y esto es una realidad.
Por lo tanto, del Área metropolitana por mucha propaganda o difusión que se haga, al final queda el que se hace desde el Ayuntamiento. Además, tampoco hay un interés extremo por parte de los 35 municipios que se aclare exactamente quién hace cada tarea y hacer propaganda del Área Metropolitana, porque tampoco hay la necesidad.

Pensando en el futuro, ¿se decanta por la región metropolitana o está más en la línea de añadir alguna competencia, pero no modificar demasiado nada?
Yo pienso que sería buena la Región, porque hemos ido evolucionando. Esta realidad no es inamovible, ha ido variante y los retos que tenemos en estos momentos a niveles de ciudades como es la vivienda se tienen que resolver con una visión del conjunto. Pienso que no tiene sentido que Terrassa, Sabadell Mataró, estas poblaciones que están en este entorno metropolitano, no estén presentes.

Muchas gracias

Por Marta Pascal, CEO de Pascal&Partners y Profesora de Ciencia Política UPF

¿Qué significa para usted el concepto del hecho metropolitano?
Pienso que el concepto metropolitano es constatar una realidad. Es decir, Hospitalet, como otras ciudades, es la realidad del hecho metropolitano. Una ciudad pequeña, pero grande a la vez. Es una ciudad con muchos habitantes, pero con un territorio pequeño. Dentro de todo un conjunto de ciudades a su alrededor, junto a la capital, Barcelona, y junto a otras ciudades y otros pueblos que entre todos podemos dar el servicio que esta realidad necesita.
Si  Hospitalet, en su término municipal, hubiera tenido que tener toda una serie de equipaciones y de infraestructuras que no tiene, por ejemplo vertederos, infraestructuras de movilidad, etc., seguramente habría tenido muchas más dificultades. Por lo tanto, qué es el Área Metropolitana para  Hospitalet? Un facilitador, una administración que facilita algunos de los temas imprescindibles de funcionamiento de una ciudad.
Para Hospitalet, el Área Metropolitana es un instrumento de gestión que permite que determinadas cuestiones funcionen adecuadamente. El futuro se tiene que escribir y probablemente el Área, como tal, tendría que tener, desde mi punto de vista y mi experiencia, competencias en determinadas materias como por ejemplo la vivienda. Es decir, igual que en el ámbito del transporte o la movilidad no tenía sentido que Hospitalet hubiera hecho un metro propio y que no estuviera relacionado con Cornellà, Esplugues, Barcelona, etc. Así que con el tema de la vivienda se tiene que tener una óptica algo más elevada, donde no solo el municipio tiene que estar presente.

Hay cierto consenso en que el Área Metropolitana ha funcionado. Siempre hay miedos por parte de los municipios más pequeños, temen que Barcelona, Hospitalet, lo centrifuguen todo, pero, en general, ¿el balance es positivo?
Yo creo que Barcelona ha estado muy generosa para intentar tener un territorio igual. Es decir, que pasante de Hospitalet en Barcelona o pasante de Hospitalet en Esplugues, no se visualizara un cambio radical. En el sentido, que se dijera “aquí soy en Hospitalet, ya se nota.” De hecho, cuando entrabas por la Gran Vía en Barcelona, pasabas por Hospitalet y todo el mundo decía esto es Hospitalet, esto no es Barcelona, oi? Y ahora no. La gente, cuando pasas por el Prat, ya está en Barcelona. Aquello de “esto es Hospitalet” nadie lo dice. Por qué? Porque visualmente, con las transformaciones que se han hecho, se ha conseguido que en el territorio no haya estas diferencias. Paseas por Barcelona, paseas por Hospitalet o paseas por Viladecans y tú ya no ves un cambio. Podríamos estar en un municipio, si estuviéramos hablando del mundo, otras realidades metropolitanas.

«Es necesario que haya colaboración, pero también dentro de las ciudades tiene que haber un poco de competencia, pero bien entendida.”

 

 

 

Pensando en las dos grandes familias políticas que se ponen de acuerdo para pactar la ley en 2010 hemos identificado dos grandes opiniones: cuando hablas con el mundo convergente, ellos lo vivían como una especie de contrapoder de la Generalitat y que creado contra la Generalitat. Y en cambio, cuando hablas con el mundo socialista, ellos lo consideraban un espacio de gestión. ¿Usted lo recuerda esto?
Yo recuerdo un poco los comentarios. Realmente, mi experiencia no ha estado nunca que el Área Metropolitana fuera un contrapoder de la Generalitat. Primero, porque es verdad que posiblemente el Partido Socialista gobernaba en más municipios, pero es que el que era el Área Metropolitana era un instrumento de gestión para facilitar la vida de los municipios y de los ciudadanos. Este es el concepto que yo siempre he tenido del área metropolitana y el que yo he vivido en mi día a día, tanto cuando tenía alguna responsabilidad como vicepresidenta del área metropolitana que como alcaldesa. Siempre ha sido un instrumento facilitador tanto antes como después de Xavier Trias alcalde. Sinceramente, este tema del contrapoder lo sitúo más en los inicios de la democracia cuando todo estaba para hacer y nos teníamos que poner todos de acuerdo y no siempre era fácil, pero lo hacíamos.

¿Cree que los municipios medios del Área Metropolitana se han sentido “amenazados” por las ciudades grandes porque los chupaban todas sus oportunidades?
Normalmente era competencia o colaboración, pero pienso que hay un poco de todo. Si solo pudiera escoger una sería la colaboración, porque sin la colaboración estamos todos muertos. Aunque algunos se piensen que no. Ahora bien, de competencia al final hay en la escala que quieras, en una ciudad puede haber competencia entre barrios por donde se acaba ubicando una inversión, una infraestructura, etc.
Cuando era alcaldesa de Hospitalet, si podía conseguir una inversión para mi ciudad, intentaba hacerlo lo más atractivo posible porque esto pasara. Por ejemplo, se apostó por la Feria que era una infraestructura económica de país, pero que al final tenía muchos beneficios por la ciudad. Era hacer aterrizar un sector económico que no existía, el turismo de negocios. Esto no existía en Hospitalet, porque no había hoteles, porque no había un espacio alrededor de la Feria. El importante era que estuviera en esta realidad metropolitana, muy ubicado junto al aeropuerto, junto al puerto junto a la capital, etc. Por lo tanto, es necesario que haya colaboración, pero también dentro de las ciudades tiene que haber un poco de competencia, pero muy entendida. Es como todo en la vida, jugar limpio y que no se pierdan las cosas. Es decir, querer que haya inversiones en Barcelona, que es la capital, evidentemente y es el liderazgo que marca, es el motor, pero también se tiene que poder pensar en sentido más amplio, y esto lo es el área metropolitana.

Si tuviera que citar una persona muy relevante en el mundo socialista en la institucionalización del Área Metropolitana, ¿a quien citaría?
Antonio Balmón. Mi recuerdo es este, fue Antonio Balmón quién lo lideró por nuestra parte. Seguramente, conjuntamente con más gente, no digo que no. Pero yo creo, que es la persona clave, antes y ahora.

Se ha dicho que uno de los problemas en la hora de pactar la ley fue el tema de la gobernanza. ¿Coincide?
Fue un tema de fricción, sí, porque nos referíamos a un tema de poder. Es decir, quién tenía que liderar o quien mandaba. Bien, podía perfectamente ser cualquier persona. Ahora, en aquella transición era razonable desde mi punto de vista que Barcelona quisiera mantener su liderazgo.

 Se optó por una presidencia institucional y una vicepresidencia ejecutiva. ¿Piensa que fue una buena solución?
Es una solución práctica Es decir, uno tiene la representación más institucional y el otro hace funcionar la maquinaria, y de hecho alguien lo tenía que hacer funcionar. También te tengo que decir que el alcalde de Barcelona no puede hacerlo todo, es complicado porque el día tiene 24 horas y Barcelona es una ciudad muy grande que requiere una dedicación total por parte del alcalde en su día a día. Además de la representación exterior. Es imposible que el alcalde pueda hacerlo todo. Ahora, una cosa es que no se pueda dedicar en su día a día y que esto requiera que haya otra persona o equipos que lo hagan, y otra es la representación y la teoría. Aparte de las relaciones personales que hay, que esto es muy importante, y que al final, estas relaciones explican muchas cosas en positivo y en negativo.

Desde un punto de vista de resultados, ¿cree que el impacto final es bueno?
Mi balance es muy positivo. También tengo que decir que nadie en su ciudad habla demasiado del Área Metropolitana, igual que tampoco se habla demasiado de la Diputación de Barcelona. Son herramientas facilitadoras, pero en la gestión del día a día el mérito del que se hace a través de estas instituciones es de los alcaldes, es del gobierno municipal. Normalmente cuando las cosas funcionan la gente quizás no mira el que tiene más cerca. Y, en cambio, cuando las cosas no funcionan al primero que miran es el alcalde. Independientemente de si su competencia es en materia de salud y es del Departamento de Salud, u otra, tú eres el alcalde y la gente te pide soluciones. Y esto es una realidad.
Por lo tanto, del Área metropolitana por mucha propaganda o difusión que se haga, al final queda el que se hace desde el Ayuntamiento. Además, tampoco hay un interés extremo por parte de los 35 municipios que se aclare exactamente quién hace cada tarea y hacer propaganda del Área Metropolitana, porque tampoco hay la necesidad.

Pensando en el futuro, ¿se decanta por la región metropolitana o está más en la línea de añadir alguna competencia, pero no modificar demasiado nada?
Yo pienso que sería buena la Región, porque hemos ido evolucionando. Esta realidad no es inamovible, ha ido variante y los retos que tenemos en estos momentos a niveles de ciudades como es la vivienda se tienen que resolver con una visión del conjunto. Pienso que no tiene sentido que Terrassa, Sabadell Mataró, estas poblaciones que están en este entorno metropolitano, no estén presentes.

Muchas gracias

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