¿CÓMO VE USTED EL FUTURO DEL ÁMBITO METROPOLITANO (ÁREA Y REGIÓN) DE BARCELONA?

El arquitecto Josep Acebillo, la abogada Maria Eugenia Cuenca y el economista Germà Bel responden a la pregunta sobre el porvenir metropolitano de Barcelona en una nueva entrega del ciclo BNCDiálogos.

Por Rafael Pradas

Josep Acebillo: Necesitamos una nueva estrategia a nivel regional

Es arquitecto. Ha sido director de las obras de Barcelona 92 y de la agencia metropolitana Barcelona Regional. Profesor de la ETSAB.

Es innegable que estamos a las puertas de una «crisis sistémica» pospandemia sin precedentes y que para afrontarla habrá que reconsiderar algunos paradigmas como el metropolitano, especialmente en el actual contexto de urbanización planetaria.

El actual concepto de Área Metropolitana ha quedado obsoleto porque, básicamente, actuaba en aquellas periferias urbanas creadas cuando la industrialización no tenía cabida en la ciudad madura, y necesitaban una atención especial para corregir los déficits y poder asumir una plena urbanidad. La Mancomunidad de Municipios del Área Metropolitana de Barcelona es un buen ejemplo de esta reurbanización ejemplar, encaminada a conseguir un tráfico cualitativo entre la periferia y la ciudad.

En el Área de Barcelona, hoy, esta necesidad de reurbanización calificada de estrategia necesaria ya no es suficiente porque en muchos casos las antiguas periferias ya generan una urbanidad plena.

Ahora, cuando el sector terciario y neoterciario supera ampliamente al secundario-industrial, se evidencia la necesidad de una nueva estrategia territorial que desborde los límites de las antiguas periferias industriales: un cambio de escala que hay que identificar con la escala regional, pero que sería estratégicamente insuficiente si no va acompañada de una nueva visión geopolítica. Esta visión ha de afectar desde la gobernanza hasta la reconceptualización de la Región, entendida como una entidad que bascula entre lo global y lo local, capaz de resolver aquellos problemas de la globalización que el Estado-Nación es incapaz de afrontar.

Maria Eugenia Cuenca: Explorar reformes, redefinir lAMB

Es abogada especializada en derecho administrativo, urbanismo y medio ambiente. Ha sido consejera de Gobernación.

El reto de aportar ideas que puedan proyectar un futuro de posibles mejoras metropolitanas de Barcelona es atrevido a la vez que necesario para revisar las entidades y su funcionamiento con perspectiva.

El Área Metropolitana de Barcelona, con 36 municipios, y más de 3,5 millones de habitantes, es la más densa de Europa y, sin duda, se producen disfunciones en algunos ámbitos, no solo por la población sino también por las referidas a planificación, urbanismo, medio ambiente…

La configuración del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) no fue pacifica ni tampoco políticamente consensuada, pero después de más de diez años de funcionamiento es oportuno explorar algunas reformas.

Considero la posibilidad de redefinir el AMB actual y proyectar una segunda AMB de nueva creación para un mejor encaje de ámbitos, municipios y población.

Germà Bel: Hay que afinar en la gobernanza y el poder de decisión

Es catedrático de Economía y Política Pública en la Universidad de Barcelona. Autor de España, capital París (2010), y Anatomía de un Desengaño (2013).

La capacidad de adaptación a condiciones cambiantes es un factor necesario para que cualquier espacio territorial se sitúe como es debido en el mapa global de los liderazgos económicos y sociales. Esto requiere enfatizar la generación de innovaciones, lo que requiere flexibilidad institucional y social.

El Área Metropolitana de Barcelona, y por extensión la Región Metropolitana (AMB-RMB), dispone de activos importantes para poder alcanzar un lugar relevante entre el mapa europeo, y global, de territorios líder en innovación y progreso social y económico. Sin embargo, se percibe un grado elevado de confusión sobre cuál debe ser la orientación que debe promoverse, en las instituciones de la ciudad central y metropolitanas, así como en la catalana y la central. Además, hay un problema no menor de gobernanza en la propia Área Metropolitana, que se añade a la falta de capacidad de decisión sobre activos locales cruciales, a diferencia de lo habitual en otros países.

Hay que afinar la gobernanza y el poder de decisión en el ámbito metropolitano para que estos no sean impedimentos sino favorecedores del desarrollo del AMB-RMB.

Por Pep Martí

Josep Acebillo: Necesitamos una nueva estrategia a nivel regional

Es arquitecto. Ha sido director de las obras de Barcelona 92 y de la agencia metropolitana Barcelona Regional. Profesor de la ETSAB.

Es innegable que estamos a las puertas de una «crisis sistémica» pospandemia sin precedentes y que para afrontarla habrá que reconsiderar algunos paradigmas como el metropolitano, especialmente en el actual contexto de urbanización planetaria.

El actual concepto de Área Metropolitana ha quedado obsoleto porque, básicamente, actuaba en aquellas periferias urbanas creadas cuando la industrialización no tenía cabida en la ciudad madura, y necesitaban una atención especial para corregir los déficits y poder asumir una plena urbanidad. La Mancomunidad de Municipios del Área Metropolitana de Barcelona es un buen ejemplo de esta reurbanización ejemplar, encaminada a conseguir un tráfico cualitativo entre la periferia y la ciudad.

En el Área de Barcelona, hoy, esta necesidad de reurbanización calificada de estrategia necesaria ya no es suficiente porque en muchos casos las antiguas periferias ya generan una urbanidad plena.

Ahora, cuando el sector terciario y neoterciario supera ampliamente al secundario-industrial, se evidencia la necesidad de una nueva estrategia territorial que desborde los límites de las antiguas periferias industriales: un cambio de escala que hay que identificar con la escala regional, pero que sería estratégicamente insuficiente si no va acompañada de una nueva visión geopolítica. Esta visión ha de afectar desde la gobernanza hasta la reconceptualización de la Región, entendida como una entidad que bascula entre lo global y lo local, capaz de resolver aquellos problemas de la globalización que el Estado-Nación es incapaz de afrontar.

Maria Eugenia Cuenca: Explorar reformes, redefinir lAMB

Es abogada especializada en derecho administrativo, urbanismo y medio ambiente. Ha sido consejera de Gobernación.

El reto de aportar ideas que puedan proyectar un futuro de posibles mejoras metropolitanas de Barcelona es atrevido a la vez que necesario para revisar las entidades y su funcionamiento con perspectiva.

El Área Metropolitana de Barcelona, con 36 municipios, y más de 3,5 millones de habitantes, es la más densa de Europa y, sin duda, se producen disfunciones en algunos ámbitos, no solo por la población sino también por las referidas a planificación, urbanismo, medio ambiente…

La configuración del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) no fue pacifica ni tampoco políticamente consensuada, pero después de más de diez años de funcionamiento es oportuno explorar algunas reformas.

Considero la posibilidad de redefinir el AMB actual y proyectar una segunda AMB de nueva creación para un mejor encaje de ámbitos, municipios y población.

Germà Bel: Hay que afinar en la gobernanza y el poder de decisión

Es catedrático de Economía y Política Pública en la Universidad de Barcelona. Autor de España, capital París (2010), y Anatomía de un Desengaño (2013).

La capacidad de adaptación a condiciones cambiantes es un factor necesario para que cualquier espacio territorial se sitúe como es debido en el mapa global de los liderazgos económicos y sociales. Esto requiere enfatizar la generación de innovaciones, lo que requiere flexibilidad institucional y social.

El Área Metropolitana de Barcelona, y por extensión la Región Metropolitana (AMB-RMB), dispone de activos importantes para poder alcanzar un lugar relevante entre el mapa europeo, y global, de territorios líder en innovación y progreso social y económico. Sin embargo, se percibe un grado elevado de confusión sobre cuál debe ser la orientación que debe promoverse, en las instituciones de la ciudad central y metropolitanas, así como en la catalana y la central. Además, hay un problema no menor de gobernanza en la propia Área Metropolitana, que se añade a la falta de capacidad de decisión sobre activos locales cruciales, a diferencia de lo habitual en otros países.

Hay que afinar la gobernanza y el poder de decisión en el ámbito metropolitano para que estos no sean impedimentos sino favorecedores del desarrollo del AMB-RMB.

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